LA IGLESIA QUE SALVA.
LA IGLESIA QUE SALVA.
En el mundo actual, millones de personas con una religión muy cuestionable, se autopersiven como cristianas por el mero hecho de decir:
"YO CREO EN CRISTO, ÉL ES MI SALVADOR Y SEÑOR POR LO TANTO YA SOY SALVO, NO TENGO PECADO, NO NECESITO IGLESIA PORQUE LA IGLESIA SOY YO; Y ADEMÁS LA IGLESIA ES INVISIBLE Y NI SALVA".
Y otros todavía más disparatados dicen:
"Cristo no es religión es relación, y yo no adoro ídolos muertos de yeso que ni oyen ni caminan, y los frutos de los católicos son la borrachera, la idolatría, el adulterio, la fornicación, la homosexualidad y el paganismo".
Ahora bien; ni todos los protestantes son igual de fanáticos ni tampoco todos están en los mismos errores, en cada grupo protestante dependiendo de la calidad moral de su líder y su formación teológica, tendrán más o menos errores.
Algunos grupos DE HEREJES poseen ciertamente parte de la verdad revelada, misma que les ha llegado por conducto de la propia propia Iglesia que odian.
¿Cómo pues saber entonces cuál es la Iglesia correcta y por ende la que salva?.
Es muy sencillo, la Iglesia que salva, y por consecuencia la verdadera; es aquella que HA ESTADO PRESENTE EN EL MUNDO DESDE EL SIGLO I HASTA NUESTROS DÍAS, por lo tanto ES LA MADRE DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS y ella y solo ella puede interpretarlas correctamente guiada por el Espíritu Santo.
DE MODO QUE: si una congregación protestante sea cual fuere; no puede comprobar que tiene 2 mil años de existencia evangelizando, es un grupo ESPURIO; y mucho menos TIENE PODER APOSTÓLICO transmitido por medio de la imposición de manos como nos enseña la Escritura. Luego entonces, esas miles de congregaciones; bien intencionadas o mal intencionadas (eso solo Dios lo sabe) NO TIENEN AUTORIDAD ALGUNA PARA PREDICAR EL EVANGELIO, ya que a consecuencia de su misma rebeldía y separación, traen otro Evangelio condenado por las Escrituras.
Gálatas 1, 6-9
[6]Me maravillo de que abandonando al que os llamó por la gracia de Cristo, os paséis tan pronto a otro evangelio
[7]- no que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren deformar el Evangelio de Cristo -.
[8]Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!
[9]Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema!
Y claro que si se pasaron a otro Evangelio, pues la Escritura dice que salieron de entre nosotros, pero que no eran de los nuestros. Ellos mismos lo dicen. "Cuando yo era católico"... ¿Así o más claro el asunto?.
I Juan 2, 18-19
[18]Hijos míos, es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es ya la última hora.
[19]Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.
Entonces estos miles de grupos; ¿de qué modo van a invocar a aquel en quien ni han creido?. Y peor aún ¿cómo van a ser enviados?.
Romanos 10, 14-15
[14]Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique?
[15]Y ¿cómo predicarán si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Cuán hermosos los pies de los que anuncian el bien!
¿Y cómo van a creer y ser enviados si rechazaron a aquellos a quienes Dios mandó predicarles?.
Lucas 10, 16
[16]«Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»
Y peor aún, no conformes con rechazar a los enviados, rechazan también los sagrados ministerios que Cristo dejó por medio de sus apóstoles.
Juan 20, 21-23
[21]Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.»
[22]Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo.
[23]A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Otro de los grandes medios de salvación dejado por Cristo y encargado a sus ministros (sacerdotes, pastores, ancianos, presbíteros es lo mismo) como una ordenanza es la Sagrada Eucaristía, también odiada y rechazada por los enemigos de Cristo, mismos que perecerán debido a su desobediencia.
Lucas 22, 19
[19]Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío.»
Juan 6, 53-54
[53]Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
[54]El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.
Esta y solo esta es la doctrina cristiana, con sus medios de Salvación que el propio Mestro dejó para nuestra redención. Y siendo Él verdadero Dios y verdadero hombre, hay que cumplirlos si es que queremos salvarnos.
Por lo tanto; si un cristiano se dice ser verdadero cristiano, tiene que CREER en TODAS ESTAS COSAS ORDENADAS POR EL MAESTRO y cumplirlas. (Ojo y cumplirlas; no solo: "creer" con "sola fe muerta" como lo advierte el apóstol en su carta. (Santiago 2, 24).
Creerlas.
Marcos 16,15-16
[15]Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación.
[16]El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.
Cumplirlas y no solo creer, pues hasta los demonios creen y tiemblan. (Santiago 2,19).
Mateo 28, 20
[20]y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»
No nos olvidemos que esta bendita Iglesia NO es invisible solamente como muchos grupos protestantes lo asumen, sino que cuenta con una Jerarquía de OBISPOS, PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS, que son los verdaderos pastores de la Iglesia de Cristo. Y estos NO SON AUTONOMBRADOS aparecidos apenas ayer, hace 20 o 30 años, ni siquiera hace 500 años como los padres de la llamada reforma, sino que se les ha transmitido su autoridad y poder apostólico POR MEDIO DE LA IMPOSICIÓN DE MANOS de manera ininterrumpida desde el siglo I hasta nuestros días.
Primera sucesión apostólica.
Hechos 1, 16-17,21-25
[16]«Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, el que fue guía de los que prendieron a Jesús.
[17]Porque él era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio.
[21]«Conviene, pues, que de entre los hombres que anduvieron con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús convivió con nosotros,
[22]a partir del bautismo de Juan hasta el día en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de su resurrección.»
[23]Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y a Matías.
[24]Entonces oraron así: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido,
[25]para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desertó para irse adonde le correspondía.»
De igual modo el propio Pablo necesitó se le impusieran las manos.
Hechos 9, 3-6,17-18
[3]Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo,
[4]cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?»
[5]El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
[6]Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.»
[17]Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.»
[18]Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobró la vista; se levantó y fue bautizado.
Y así del mismo modo a todos los discípulos de los propios apóstoles y sus sucesores, se necesitó les impusieran las manos para que recibieran ese poder apostólico y así fueran ministros consagrados de Cristo.
I Timoteo 4,14
[14]No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros.
Hechos 13, 2-3
[2]Mientras estaban celebrando el culto del Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: «Separadme ya a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.»
[3]Entonces, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron.
Así que honestamente pregúntate.
■¿Quién me envió?. (Impuso las manos)
■¿Desde cuándo existe mi congregación en la cual funjo como anciano (ministro o pastor).
■¿Cumplo con todo lo que Cristo exige para ser pastor, o simplemente un día por mi mismo o por instigas de otros igual que yo sin ninguna autoridad decidimos que seríamos ministros ungidos?.