SEPTUAGINTA, EL CANON DE LOS CRISTIANOS.
LA BIBLIA CRISTIANA CONSTA DE 73 LIBROS Y NO DE 66.
LA ESCRITURA USADA POR LA IGLESIA CRISTIANA PRIMITIVA (CATÓLICA NO HAY OTRA), FUE LA VERSIÓN LLAMADA: SEPTUAGINTA O CANON LARGO, O TAMBIÉN CONOCIDA COMO LA VERSIÓN DE LOS LXX, Y DESDE LUEGO QUE CONTENÍA LOS 7 LIBROS DEUTEROCANÓNICOS QUE AHORA SON RECHAZADOS POR LOS PROTESTANTES.
Debes de saber hermano católico, que la Biblia correcta contiene 73 libros y no 66. Las primeras comunidades cristianas usaron la versión griega, también llamada de los setentas (LXX). Y contenía los libros llamados Deuterocanónicos. Incluso los primeros cristianos los usaban para refutar a los judíos y demostrar que Cristo era el hijo de Dios; de todo esto dan fe hasta los eruditos protestantes como el dr. González Báez Camargo en su libro: "Breve historia del canon bíblico, y el autor F.F. Bruce en el libro: El canon de la Escritura. Y otros numerosos estudiosos del tema, tanto protestantes como historiadores seculares e incluso conversos a la Iglesia de Jesucristo (La Iglesia católica), como el obispo converso del calvinismo de la rama presbiteriana; Henry Grey Graham, quien en su libro: "Dónde obtuvimos la Biblia", nos lleva en un recorrido enseñándonos que las sagradas Escrituras son fruto de la Iglesia católica.
Evidentemente hay eruditos católicos mucho más doctos que cualquier erudito protestante, pero por cuestión apologética he citado las obras de esos dos autores protestantes como el dr. Báez Camargo y F.F. Bruce.
Cabe señalar que la primera Biblia protestante al Español, (Biblia del Oso 1569) contenía los 73 libros al igual que nuestra Biblia cristiana (Biblia católica Vulgata Latina). Y en tal Biblia protestante no existía ningún apéndice ni restricción alguna para estos 7 libros rechazados por el protestantismo.
Algunos aportes más que demuestran que la Biblia correcta en la sección del Antiguo Testamento debe tener 46 libros y no 39.
LA SEPTUAGINTA.
El Pueblo Judío estimó la Septuaginta desde sus orígenes como inspirada, digna de ser leída y estudiada en las sinagogas. Tal opinión fue compartida por la naciente Iglesia cristiana, que asumió la Septuaginta como expresión auténtica de la Revelación divina. (Y de esto nos sobra evidencia con erudición de católicos y protestantes).
Los Evangelistas y los Apóstoles acudieron a los "LXX" cuando escrutaron las antiguas escrituras en busca de los anuncios proféticos revelados por el Padre sobre la venida redentora del Hijo.
(También aquí sobre esto podríamos citar basto número de eruditos protestantes que dan fe que la SEPTUAGINTA INCLUYE LOS DEUTEROCANÓNICOS, y que fue la Biblia de los primeros cristianos).
ORIGEN DE LA SEPTUAGINTA.
Dejando de lado los elementos improbables o legendarios de la citada "Carta de Aristeas" ¿y Qué decía la carta de Aristeas?, pues la leyenda del milagro ocurrido en la que 70 sabios, en 70 cuevas tradujeron las Escrituras hebreas al Griego y al final no diferenciaron ni siquiera en una coma.
Dejando de lado eso; la intención del Rey Filadelfo estaba de acuerdo con la política cultural de los herederos del imperio de Alejandro Magno: emprender la helenización de la cuenca Mediterránea y del Oriente. Con ese propósito se quiso dotar a sus numerosos súbditos judíos con una versión de la Biblia en griego. En este sentido coinciden testimonios muy antiguos, como el de Aristóbulo (c. 150 A. de C.), de Filón de Alejandría, de Flavio Josefo y de Eusebio de Cesarea.
La Septuaginta fue el texto considerado como inspirado para judíos y cristianos.
Completada la transposición (traducción) del Pentateuco (los 5 libros de la ley) al griego, pues se sabe por eruditos que al principio solo se tradujo la ley, se continuó con la traducción del resto de los libros sagrados. El proceso concluyó alrededor del año 150 A. de C.
(Otros redondean hasta el año 100).
El texto griego de los "Setenta" fue adoptado por una significativa porción de judíos, tanto en Palestina como en la Diáspora.
(Es decir que no solo en el extranjero se usó la Septuaginta).
Los judíos "dispersos" se contaban en cientos de miles, exilados entre las naciones mediterráneas y del Lejano Oriente, especialmente Mesopotamia y Alejandría. Esta porción del pueblo hebreo hablaba griego y participaba de la cultura Helénica, extendida en Oriente desde Egipto, Etiopía, Palestina, Arabia, Siria, Asia Menor, Babilonia, Persia, adentrándose incluso hasta la frontera con la India.
CONTENIDO DE LA SEPTUAGINTA.
Además de los textos del Tanaj o Biblia hebrea, la Biblia Septuaginta incluye otros libros. Estos reciben varias nomenclaturas: las iglesias cristianas ortodoxas los llaman “anagignoscomenos”, y la Iglesia católica los llama “deuterocanónicos”. La mayoría de las iglesias protestantes actuales, sin embargo, los consideran apócrifos. Fueron leídos por maestros judíos de habla griega y por comunidades judías entre los siglos II a. C. al I d. C. E INCORPORADOS A LOS CÓDICES bíblicos desde entonces y en siglos subsecuentes, estos libros fueron usados por las comunidades cristianas primitivas.
[Cousin Hugues (1992) La Biblia Griega: Los Setenta. Verbo Divino].
La Biblia Septuaginta fue el texto utilizado por las comunidades judías de todo el mundo antiguo más allá de Judea, y luego por la iglesia cristiana primitiva.
[KELLY, John Norman Davidson; Early Christian Doctrines; Pág. 53; Continuum; Londres, Inglaterra, 1958; ISBN 0-8264-5252-3.]
De hecho, la partición, la clasificación, el orden y los nombres de los libros del Antiguo Testamento de las Biblias cristianas (cristianas ortodoxas en Oriente, católicas y protestantes en Occidente) no viene del Tanaj o Biblia hebrea, sino que proviene de los códices judíos y cristianos de la Septuaginta.
Algunos links donde pueden estudiar este gran tema:
«Así pues, aunque los libros deuterocanónicos no son parte del canon hebreo, SI FUERON CONSIDERADOS PARTE DE LA ESCRITURA POR LA MAYORÍA DE LOS CRISTIANOS, al menos hasta el momento de la Reforma protestante. » (Breve historia de las doctrinas cristianas. p. 40)
Justo L. González. historiador, teólogo y escritor protestante.
LOS ACADÉMICOS DAN CUENTA QUE LA BIBLIA DE LOS CRISTIANOS FUE LA SEPTUAGINTA, Y CONTENÍA LOS DEUTEROCANÓNICOS.
«Los libros más importantes al margen de la Biblia hebrea canónica para los autores del Nuevo Testamento fueron Sirá, Sabiduría, Tobit y 2 Macabeos. Desde hace tiempo se ha señalado que el famoso prólogo del evangelio de Juan (Jn 1, 1 18), en el discurso acerca del Logos divino, comparte muchas características con la Sabiduría de Salomón, si no depende completamente de ella.»
- Timothy Michael Law. Profesor de teología en la Universidad de St Andrews, coeditor del Oxford Handbook of the Septuagint y de la nueva serie de OUP The Apocrypha in the History of Interpretation .
EL DR. GONZÁLEZ BÁEZ CAMARGO, HEBRAISTA Y ERUDITO PROTESTANTE NOS ENSEÑA QUE EL CANON USADO POR LA IGLESIA CRISTIANA PRIMITIVA FUE LA SEPTUAGINTA (CON DEUTEROCANÓNICOS OBVIAMENTE).
Libro: Breve Historia del canon bíblico. Pag.17. Dr. González Báez Camargo.
"Los cristianos, siendo el Antiguo Testamento, es decir "la Escritura" conocida hasta entonces, utilizaron la versión griega de los Setenta hasta tal punto que se convirtió, de hecho, en la Biblia de la Iglesia Primitiva. Y no hay bases documentales para pensar que, en un principio, han hecho una distinción entre unos libros y otros que contenía. Con toda probabilidad ellos consideraron la colección entera como Escritura divinamente inspirada. E incluso es muy probable que, en cuanto a la versión en sí, siguieran el criterio de Filón y la consideraran tan inspirada como los originales hebreos. La mayoría de las citas del Antiguo Testamento en el Nuevo, el 80 por ciento según el recuento de Pfeiffer, se hacen directamente de la LXX y no del texto hebreo. Por supuesto, los cristianos eran conscientes de las diferencias entre los dos, pero en algunos padres de la Iglesia su confianza en la Septuaginta se hizo tan grande que, por ejemplo, Justino, en su Diálogo con Trifón, un judío, acusó a los judíos. de haber alterado deliberadamente el texto hebreo para suprimir en él pasajes que identifican a Jesús como el Mesías y que se encuentran en las copias de la LXX utilizadas por los cristianos".
Algo que los protestantes ignoran, y que toda la erudición académica sabe y acepta sean católicos o protestantes, es que no solo hubo Deuterocanónicos del AT, sino que también lo fueron varios libros del NT; ya que al principio fueron rechazados pero después entraron al canon por la autoridad de la Iglesia.
Sixto de Siena:
«Los libros canónicos de segunda clase (que una vez fueron etiquetados como eclesiásticos, y ahora los llamamos deuterocanónicos), son aquellos acerca de los cuales, porque no inmediatamente en la época de los Apóstoles, sino después, llegaron a la atención de todo el mundo en la Iglesia, en ocasiones hubo entre los católicos una opinión indecisa [ sententia anceps]; por ejemplo, en el Antiguo Testamento son los libros de Ester, Tobías, Judit y Baruc, la epístola de Jeremías, la sabiduría de Salomón, el Eclesiástico, la oración de Azarías, el Himno de los tres muchachos, la historia de Susana, la historia de Bel, el primer libro de los Macabeos y el segundo.
Asimismo también en el Nuevo Testamento, el último capítulo de Marcos, la historia de Lucas sobre el sudor sanguinolento de Cristo y la aparición del ángel, la historia de Juan sobre la mujer adúltera, la epístola a los Hebreos, la epístola de Santiago, la segunda epístola de Pedro, la segunda epístola de Juan y la tercera, la epístola de Judas, el Apocalipsis de Juan, y otros libros del mismo tipo, que una vez los primeros padres de la Iglesia tuvieron como dudosos y no canónicos (...) Pero finalmente quisieron [ellos] ser incorporados a los escritos de autoridad irrefutable.»
- Sixto de Siena (1520–1569), teólogo católico de origen judío
Teólogo protestante sabe que los Deuterocanónicos, no deben llamaese apócrifos.
« Al referirnos a los libros sagrados que la Iglesia tuvo en discusión en los primeros siglos se prefiere usar la designación "deuterocanónico" en lugar de la palabra "apócrifo", que se utiliza en un sentido diferente y por lo tanto es ambiguo. En todas las denominaciones "deuterocanónico" es probablemente el término que puede mejor garantizar la claridad deseada en la designación de los libros que se han entregado en la versión de los Setenta, además de los libros de la "Biblia hebrea".»
- Wolfhart Pannenberg, renombrado teólogo protestante alemán, Profesor de la Facultad de teología evangélica de Múnich.
Los eruditos académicos saben perfectamente que no existía un canon fijo en los primeros siglos.
«De las fuentes que poseemos, no es posible deducir los límites precisos de el "canon" de Jesús. Por supuesto, en su época el canon no era fijo, así que en un pedante sentido sería imposible determinar el canon de las escrituras para cualquiera a principios del primer siglo de la era común.»
- Craig Alan Evans. Erudito y autor evangélico del Nuevo Testamento.
La Iglesia cristiana no heredó de los judíos un canon fijo.
«La iglesia heredó las Escrituras del judaísmo pero no un canon, el canon judío no se definió hasta aproximadamente el 90 d.C. Por lo tanto, en vista de la doctrina cristiana de la inspiración, ya no es posible para los cristianos protestantes argumentar a favor de la validez del canon judío para el Antiguo Testamento cristiano.
Ahora sabemos que el canon judío no eran las Escrituras de Jesús y los apóstoles. Así, el cristianismo protestante, al mantener su práctica de limitar su Antiguo Testamento al canon judío, contradice la enseñanza de sus propias Escrituras del Nuevo Testamento de que el Espíritu de Dios se encuentra en la iglesia.»
- Albert Carl Sundberg, Jr. Fue profesor de Nuevo Testamento y pastor ordenado de la Iglesia Unida Reformada de Cristo . Sus estudios del canon bíblico en la iglesia primitiva recibieron una sólida erudición.
El canon judío al igual que el "canon" que usan los protestantes, es un canon anticristiano.
«Si la mayoría de los rabinos de Jamnia fueron fariseos, era inevitable que no prevaleciera la opinión farisaica. Así fue con el canon.
SI EL CANON DE VEINTIDÓS O VEINTICUATRO LIBROS HABÍA TOMADO FORMA ANTES DEL 70 D.C, COMO PARECE PROBABLE ERA EL CANON DE UN PARTIDO, NO DE TODOS LOS JUDÍOS. Después del año 70 d.C, gracias a la influencia de Jamnia, se ignoraron y se perdieron otras Escrituras.»
- John J. Collins. Profesor Holmes de Crítica e Interpretación del Antiguo Testamento en la Escuela de Divinidad de Yale.
¿CUÁNDO TERMINÓ EL PROCESO DE TRADUCCIÓN DE LA SEPTUAGINTA?.
El proceso de traducción, culminado en Alejandría a mediados o finales del siglo II, año 150 a de C. Otros aluden al año 100 a. de C, (como ya lo señalábamos al inicio del blog).
Incluyó libros considerados como sagrados e inspirados, a Sabiduría, Eclesiástico, Judit, Tobías, Baruc, la "Carta de Jeremías" (contenida en el libro profético), 1-2 Macabeos y fragmentos de Ester (10, 4-16; 24).
¿CUÁNDO ES QUE SE PUSO EN DUDA LA SACRALIDAD DE LOS 7 LIBROS SAGRADOS LLAMADOS DEUTEROCANÓNICOS?.
Los cuestionamientos a la "Canonicidad" (autoridad y fidelidad de los antiguos libros sagrados) de la Septuaginta aparecieron TARDÍAMENTE, concretamente cuando avanzaba el siglo I de la Era Cristiana. (En la famosa reunión rabínica de Jamnia, datada por algunos hacia el año 70 y otros al 90 dC. Llámese sínodo, concilio o simplemente escuela rabínica).
Los líderes del llamado "judaísmo fariseo" o "rabínico", la tradición dominante tras la trágica rebelión de los judíos de Palestina contra los romanos, entre los años 68 y 70 D. de C., DESCARTARON estos libros "tardíos" después de la catástrofe que sufrieron bajo las armas romanas. (Destrucción del templo de Jerusalén).
Con esto constatamos lo expuesto por el profesor con erudición en AT. Jonh J. Collins, y demostramos que el canon judío de 39 libros, es totalmente anticristiano, exactamente igual al de los protestantes.
