Muerte de Lutero, la otra historia oculta.
LA MUERTE DE MARTÍN LUTERO, LA OTRA HISTORIA OCULTA.
Antes que nada debemos señalar que la historia que el PROTESTANTISMO ha puesto como "oficial", en cuanto a la muerte de este monje apóstata; es que su padre fundador murió de una angina de pecho; charlando de manera apacible y amena.
Pero lamentablemente para su haber, también existe otra versión histórica con argumentos MUY FUERTES que nos propone otra versión muy distinta. No son pocos los historiadores incluso seculares, que saben de los problemas psicológicos y totalmente anormales de la mente perturbada pero brillante de este impío sujeto, y también numerosos autores de gran peso que han escrito la otra versión de su muerte por suicidio. Y aunque el protestantismo ha hecho todo lo posible por ocultar lo que la otra versión propone acerca de lo sucedido aquella noche del siglo XVl, cuando el monje inicuo dejó este mundo; los testimonios documentados al respecto de su muerte por suicidio y nada apacible, sino en excesos y blasfemias, son bastantes y muy fuertes.
EL SUICIDIO DE LUTERO. LA HISTORIA OCULTA.
Existen varios “testimonios”, pro-
testantes y católicos, sobre este últi-
mo gesto desesperado de Lutero.
Bástenos, aquí, recordar el princi-
pal; el de su servidor personal,
Ambrogio Kuntzell (o Kudtfeld) el
cual, desolado en su alma por
aquel terrible castigo de Dios sobre
su señor, ¡acabó por confesar todas
las particularidades!
He aquí su testimonio:
«Martín Lutero, la noche antes de
su muerte, se dejó vencer por su
habitual intemperancia y en tal
exceso que fuimos obligados a lle-
varlo, completamente alcoholiza-
do, y colocarlo en su lecho. Luego,
nos retiramos a nuestra cámara,
¡sin presentir nada desagradable!
A la mañana siguiente, volvimos
junto a nuestro señor para ayudar-
lo a vestirse, como de costumbre.
Entonces – ¡oh, qué dolor! – ¡vi-
mos a nuestro señor Martín col-
gando del lecho y estrangulado
miserablemente! Tenía la boca
torcida, la parte derecha del rostro
negra, el cuello rojo y deforme.
Frente a este horrendo espectácu-
lo, ¡fuimos presos de un gran te-
mor! Corrimos, sin retardo, a
los príncipes, sus convidados de
la víspera, a anunciarles el execra-
ble fin d Lutero! Ellos, llenos de
terror como nosotros, nos compro-
metieron en seguida, con mil pro-
mesas y los más solemnes jura-
mentos, a observar, respecto de
aquel suceso, un silencio eterno, y
que nada trascendiera. Luego, nos
ordenaron quitar del cabezal el
horrible cadáver de Lutero, poner-
lo sobre su lecho y divulgar, des-
pués, entre el pueblo, que el “ma-
estro Lutero” ¡había abandonado
de improviso esta vida»!
Ésta es la historia acerca de la
muerte-suicida de Lutero, hecha
por su doméstico Kudtfeld; una
“historia” que fue publicada, en
Aversa, en 1606, por el científico
Sédulius.
El doctor de Coster – ¡llamado de
inmediato! – fue quien constató
que la boca de Lutero estaba torci-
da, que la parte derecha de su ros-
tro estaba negra y que el cuello es-
taba rojo y deforme, como si hu-
biese sido justamente estrangula-
do. Este diagnóstico se pudo verifi-
car en una incisión que Lucas Fort-
nagel hizo en seguida al día si-
guiente de la muerte de Lutero, y
que fue publicada por Jacques Ma-
ritain en su obra: “Tres reformado-
res”, en la página 49 (de la edición
francesa(9).
Lutero, entonces, no murió de
muerte natural, como se ha escrito
falsamente en todos los libros de
historia del protestantismo, sino
que murió “suicida”(10) en su mis-
mo lecho, después de una esplendi-
dísima cena en la cual, como de
costumbre, ¡había bebido desmesu-
radamente y se había saciado de
comida fuera de todo límite!
Sobre su lecho, un día, había escri-
to: «Papa, vivo yo era tu PESTE;
muerto seré tu MUERTE»! (“Pes-
tis eram vivus, moriens ero mors
tua”).
Es horripilante, pero ¡también para
meditar!
●(9)En esta obra, Maritain ofrece también
una lista impresionante de amigos, de
compañeros y primeros discípulos de Lu-
tero que se suicidaron. ¡Una verdadera
epidemia!
●(10)También el Oratoriano Th. Bozio, en su
“De Signis Ecclesiae” del 1592, escribe
que aprendió de un doméstico de Lutero
que su señor fue encontrado ahorcado de
las columnas de su lecho. También el dr..
G. Claudin, en la “Cronaca Medica”
(1900, p. 99) ha publicado el texto de esa
“deposición” del doméstico, de la cual he
aquí lo esencial:
«Por la gloria de Cristo,
yo revelaré a plena luz lo que vi y anun-
cié a los príncipes de Elsleben: Martín
Lutero se dejó llevar por sus inclinacio-
nes, de tal modo que debimos llevarlo en
estado de completa ebriedad y ponerlo
en el lecho… A la mañana siguiente, yen-
do a mi señor para ayudarlo a vestirse,
lo encontré, ¡oh dolor! A él, mi señor,
ahorcado en su lecho, literalmente es-
trangulado. Fui a avisar a los príncipes
que me hicieron jurar no hablar a nadie
acerca de este suceso».
Libro: Martín Lutero, homicida y suicida" capítulo 3 páginas 16-17. Por el Rev. Luigi Villa Th. D.
Lutero y su dañada psique.
CONTENIDO DEL LIBRO: LOS JUDIOS Y SUS MENTIRAS. (Martín Lutero).
En el tratado, Lutero describe a los judíos como "la base de la prostitución popular, es decir, no son el pueblo de Dios, y se jactan de su linaje, circuncisión, y por ley, deben ser considerados como inmundicia".También escribió que están "llenos de las heces del diablo, que se revuelcan como los cerdos" y que la sinagoga es una "puta incorregible y una malvada ramera".
En las primeras diez secciones del tratado, Lutero expone, con considerable extensión, sus visiones sobre los judíos y el judaísmo, y cómo estos se comparan con la fe protestante y sus seguidores. Tras la exposición, la Sección XI del tratado aconseja a los protestantes llevar a cabo 7 acciones correctoras. Estas son:
◇Incendiar las escuelas y sinagogas judías, y advertir a la gente sobre su presencia;
◇No permitir que los judíos sean propietarios de casas de cristianos;
◇Remover las escrituras religiosas judías;
◇Negarle a los rabinos, el derecho de predicar;
◇No ofrecer protección a los judíos en las carreteras;
◇Para que se prohíba la usura, deben eliminarse el oro y la plata, permaneciendo bajo custodia, y que esta sea devuelta a los judíos realmente conversos;
◇Los judíos jóvenes y fuertes, se deben de proveer azotes, hachas, palas y husos, a fin de que puedan ganar el pan con el sudor de su frente.
https://www.infocatolica.com/blog/notelacuenten.php/1611210325-la-muerte-de-lutero
http://legioncatolica.blogspot.com/2013/09/martin-lutero-homicida-y-suicida.html?m=1
https://wwwmileschristi.blogspot.com/2014/07/martin-lutero-homicida-y-suicida.html?m=1
